El problema energético se ha instalado en el mundo como uno de los factores más preocupantes para su desarrollo armónico, ya que la civilización industrial requiere de energía barata, segura y accesible. Estos requerimientos son abastecidos por los hidrocarburos y el carbón, los cuales participan con un 80% en la matriz energética mundial. En particular, el petróleo es la base fundamental de los combustibles para el transporte, con más de un 90% de participación. Por eso la cuestión energética se ha convertido en una de las causas más importantes de los conflictos mundiales y está definiendo la agenda de las grandes potencias y de los países en desarrollo. Ejemplos claros de esta situación son la invasión de EE.UU. y sus aliados a Irak, las presiones sobre Irán y la posición de China al respecto, el nuevo protagonismo de Rusia, las negociaciones entre Argentina, Brasil y Venezuela, por mencionar algunos casos. |